viernes, 10 de septiembre de 2010

Tribus urbanas I: Perroflautas

Tras mi roadtrip estival entre Levante y Andalucía, nos hemos topado con ingentes concentraciones extraños seres, que he tenido ocasión de observar con la mirada científica de un ocioso Rodríguez de la Fuente.

Unos de los más curiosos son los perroflautas, también denominados piesnegros.

Su hábitat natural se encuentra en los parques y semáforos de las grandes ciudades, emigrando durante el descanso veraniego a regiones más cálidas (como el parque natural del Cabo de Gata, donde he podido observarlos).

Su aspecto es característico: mugre y más mugre sobre unas chanclas (mejor de cuero tipo J.C.), pantalones pitillo o colganderos, y camiseta con las mangas cortadas de forma excesiva. Lucen necesariamente rastas excesivamente largas y descuidadas. Aunque no imprescindible, viven con frecuencia en compañía de un perro, tan escuálido y mugriento como ellos.

Limitados culturalmente, muestran afición, generalmente sin talento, por algún instrumento musical: flauta de pito, timbales o similares, que aporrean hasta la saciedad sin importarles el bienestar de las personas circundantes. Se ganan la vida con actividades seudoartísticas en plazas, de índole musical o teatral. Son también amigos de espectáculos circenses, para los que utilizan monociclos, mazas, tragafuegos y diavolos. Excepcionalmente venden "artesanía" de elaboración propia. Pueden acudir a la terraza del restaurante donde estás cenando tranquilamente (por experiencia lo digo), con intención de pedir mientras destripan canciones del repertorio popular.

Su alimentación se basa en la cerveza, vinorro de brick, kalimotxo o una combinación de los anteriores. Como alimento sólido recurren al chocolate en sus diferentes variantes (maría, hachís...)

Sin religión ni tendencia politica reconocida.

Son por lo general inofensivos, pudiendo jugar un papel positivo en la sociedad entreteniendo a tus hijos mientras te tomas un gin-tonic con los amiguetes en una terracita cercana.

Dicho todo esto desde el más profundo cariño.

3 comentarios:

  1. desde el más profundo cariño, cual si de hijos tuyos se tratara, que a saber con qué nos deviene el devenir.
    yo, como el devenir lo tengo presente, gozo de la presencia de un striqui -bendito diminutivo que me han proporcionado los amigos del burli del impronunciable nombre real- en casa. y no es moco de pavo.
    resignación, señor, resignación. y pacencia.
    (y haz lo imposible por venir a ver al striqui al burli).
    besos.

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  2. Efectivamente, los perroflautas suelen entretener e incluso embelesar a los más pequeños. Yo confieso que me gustan bastante sus númeritos circenses. Sorprende, sin embargo, su falta total de sentido del humor (lo tengo comprobado)y sus perros suelen ser directamente antipáticos (me lo ha dicho Patán, si, que ha intentado ligar con alguna perrita perroflauta en el 2de)
    Los estriquis son otra cosa, aunque yo no tengo ni idea de cuala. Algunos son de la familia (esta familia amplia que semos todos), con eso lo digo todo. Señor, paciencia PERO YA, que decía el otro ... Ganas de ver a tu estriqui, reina, sobre el escenario del burli
    que bien que actualices, doctor, siempre es un placer leerte.
    Beso

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  3. ey, ey, más actualización!, documéntate sobre los estriquis, que me interesa personalmente.

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